Según la comisaria Estrella de Diego, “dibujar un mapa es trazar los esquemas del poder". Anna Bella Geiger dibuja mapas, territorio históricamente asignado a los hombres, en tanto concepción espacial para revisar el concepto político de dicho espacio. Con este planteamiento aspira a que las mujeres recuperen ese territorio que les ha sido negado y se pregunta cuántos mapas hay que subvertir para dar la vuelta a la narración y empezar a contar de nuevo. Para Anna Bella Geiger, “los mapas son la representación del mundo, con todas las implicaciones de control y dominio que el propio término representación conlleva”. El mapa se convierte, como en el caso del uruguayo Torres García, en un territorio de subversión.