Según mi punto de vista, hay una posible lectura singular de rescate/político que enfatizo desde una mirada artística sobre el diseño que propuso Ciriani en pleno juicio contra la directiva del museo. Un diseño que fue rechazado, pero mantiene el "alma" de su autoría despojado del cuerpo asesinado. Esta propuesta de ampliación permitiría mantener al museo con su estilo moderno, sin atentar la forma [triangular]; por consiguiente, sostener la función. En pocas palabras, un museo que ha quedado suspendido en la ficción, el cual yo llamaré "museotopía" en relación al "espacio". Concepto que describiré diferenciándolo de la "mirada artistica" con la "mirada arquitectónica":

La primera percibe al museo como un dispositivo que se activa y se desactiva en cualquier infraestructura, dándole más importancia a la colección y no al espacio; en palabras del curador Gustavo Buntix: "la colección hace el museo, sin importar la edificación". Y es que, en este sentido las diversas "propuestas muséotopicas" por parte de artistas han sido en términos de "tiempo". Esto quiere decir, la realización de museos con otras alternativas narrativas que posiblemente un museo institucional no incluiría en la historia, por motivos de estatutos morales, éticos o de clase. Pero en relación a lo sucedido con el Museo de Arlés, busco rescatar e integrar la importancia del "espacio" a través de un caso especifico, debido a que para la "mirada arquitectónica" es un concepto sagrado.