Visto y oído 24-13. “El cuerpo fragmentado, Una genealogía del arte español de los noventa” Macba del 06/03 al 10/04/2019. Imma Prieto. 6ª sesión: Rogelio López Cuenca: “El cuerpo social”.

La historia se desenvuelve entre la descripción y el análisis crítico. En el caso del arte, en el primer caso es historia del arte (que puede llegar a ser tan crítica como se quiera) y en segundo lugar es la estética (que puede llegar a ser tan descriptiva como se quiera). De una o de otra manera debemos servirnos de las herramientas de que disponemos y básicamente de nuestro sistema cognitivo (somato-cerebral) para encontrar las líneas maestras, las teorías que pongan orden en el batiburrillo de acontecimientos con que nos bombardea el mundo. Para ello ese sistema somato-cerebral ha desarrollado durante milenios una serie de estrategias, modos o artimañas que le permiten universalizar los acontecimientos, es decir hacerlos generales o aplicables a muchas situaciones. “Dibujar es simplificar” decía Klee… y pensar también, pues es simplemente un modo de dibujar la realidad… conceptualmente. No existe una sola estrategia de universalizar. De hecho son muchas, variadas y muchas veces incompatibles.

Lo primero es ordenar, clasificar, jerarquizar. Después construir un relato, cuando menos verosímil siguiendo la estructura que Aristóteles diseñó en su poética: secuencial, causal, necesario (sin elementos superfluos), verosimil, e intrigante. Este relato, que ha pasado del mundo mítico al racional, sin alcanzar una estructura de verdad, tiene una estructura de posibilidad (verosimilitud) que lo acerca a una estrategia de conocimiento del orden de la probabildad y la estadística. También el arte descubrió sus “atractores extraños”, polos de atracción que obligan al consecuente a manifestarse unívocamente tras el consecuente: la rima (poesía), el ritmo, la melodía, la armonía (música, pero no solo), la gravedad (arquitectura), la composición, los colores complementarios (la pintura), etc. En este caso nos acercamos al orden de la teoría del caos. Por último aparecieron los universales de la cantidad (matemáticas), el concepto (lenguaje), la verdad (lógica) y la igualdad (política-moral) que si bien tampoco alcanzaron la plena necesidad formal, sí se aproximaron de forma espléndida.  

Hoy, la posmodernidad, de una parte nos ha desvelado que ninguno de estos sistemas es suficiente (teorema de incompletitud, logo-falocentrismo, la imposibilidad del concepto, la inducción como opuesta a la lógica, la realpolitic como opuesta a la igualdad) y de otra nos ha mostrado el camino de la hipótesis cibernética (Tiqqun) en la que un sistema basado en superordenadores, la cibernética y las bases de datos (inorgánicas y orgánicas: redes sociales) nos proponen un nuevo sistema de necesidad que no necesita ni la abstracción ni los universales. López Cuenca se sitúa todavía en la fase de la modernidad (en su crítica) y expone su tesis de que la división en décadas es imposible por cuanto siempre podremos olisquear el rastro del pasado y atisbar el decurso del futuro (conocido).

Así construye un panegírico en el que se puede observar como toda la historia del arte es un continuo en el que pasado y futuro no pueden seccionarse en décadas ni en división arbitraria alguna. Algunos focos nodales marcan diferencias de concentración o saturación como el trienio 75-77 (muerte de Franco y transición: despenalización del franquismo), la década 80-90 (nuevo orden global: Thatcher-Reagan: ultraliberalismo), 86-96 (felipismo y modernización en España). Su trabajo se centra en el lenguaje tanto de la publicidad como de la señalética y en campos más recónditos (para un filólogo) como el de la música, en aspectos como la censura, la manipulación, todo ello en tiempos de feminismo, ecologismo y SIDA, abiertos al espacio público. Un paseo por el arte de una época que si bien supone un cambio no deja de ser un cambio anunciado. Lo del “cuerpo social”, con que subtitula su ponencia, es de suponer que corresponde a la vertiente comunicativa y lingüística de su trabajo. Cuando el artista se convierte en crítico la historia del arte se convierte en estética. Lo que no es malo, pero puede resultar confuso. Y colorín colorado este curso, se ha acabado. En 1990 aparece la WWW. El mundo ya no será el mismo.

El desgarrado. Abril 2019.