"Poca cosa sería nuestro
universo si no hubiera en él algo que cada época pueda investigar... La
naturaleza no revela sus misterios de una vez por todas."
Los sueños rompen con el muro del tiempo.
Los acontecimientos son a veces prefigurados por
sonidos: se oyen pasos antes de llegar alguien, o abrir y cerrar una puerta antes
de que una persona pase por ella.
Jung llegó a convencerse de que en el universo actúa algún tipo de proceso conectivo distinto de la causalidad pero complementario de ella, y de que su manifestación responde a una aparente colaboración entre
la psique humana y el mundo exterior. Llamó a ese
principio "sincronicidad".
La dificultad
de describir un proceso no causal para quienes se hallan profundamente condicionados por una visión exclusivamente causal del mundo.
Un arquetipo se presenta a la
mente consciente como una clase especial de símbolo. No es concebido por la mente consciente, sino que
surge en ella, ya completo, de lo que Jung llamaba
el inconsciente colectivo, un depósito de arquetipos
que es patrimonio común de la humanidad.
Así como todos los humanos tienen en común ciertos rasgos genéticos, Jung halló que también comparten un
caudal de material psicológico que sólo se hace consciente en los sueños y los ensueños.
Ejemplos de las figuras arquetípicas que Jung halló repetidamente en sus propios sueños, en los de sus
pacientes y en las historias y mitos populares de todas las épocas y países, son los del sabio anciano o
anciana, la madre eterna, el niño mágico, el embaucador, el árbol y el mandala (un dibujo que simboliza
el universo)
Así como los genes encarnan un orden
(los genes son estructuras compuestas por moléculas
de ADN cuya disposición ordenada forma los cromosomas) y crean estructuras ordenadas de desarrollo,
los arquetipos encarnan el orden a un nivel psicológico, y su presencia origina más orden.
Se ha sabido que algunas aves migratodas se guían por las estrellas. El sentido del tiempo
y la imagen mental de la estrella congénitos en esas
aves pueden ser considerados como el nivel psíquico.
Las estrellas mismas representan el nivel físico. Cuando ambos niveles se unen para poner a las aves en su
rumbo apropiado y en el momento apropiado, tenemos la prueba del catalizador psíquico o arquetipo.
También aquí los arquetipos (el reloj interior y la imagen mental congénitos) son contingentes, no causales

Si la teoría
de la sincronicidad no ha sido demostrada, tampoco
se ha probado que sea falsa, y las personas pueden
tener información genética (arquetípica) subconsciente
relacionada con su aparente capacidad de predecir el
futuro.

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